El vida está la cifra de todas las elecciones.

Albert Camus, filósofo francés.

Las personas enfrentamos diariamente decisiones. En nuestra proceder financiera, aquellas decisiones logran ser diarias y en ciertos casos imperceptibles (como cuando decidimos gastar ahora no hacerlo), más esporádicas y analizadas (como al tratar de elegir un objeto financiero ahora un instrumento de endeudamiento, por ejemplo, hipotecario) o logran ser laudos que, pese a corresponder complejas, a el no tener un coste percibido, las tomamos de manera trivial, aunque posean efectos trascendentales, como en ocasión de la elección en una afore.

¿Decidir o autorizar a cierto experto el elección?

Uno de los procesos más estudiados está cómo los seres humanos valoramos o no el conveniencia de que deleguemos las laudos, particularmente aquellas que implican un sentido técnico en comparación a preponderantemente se hallan en eficacia de especialistas o supongamos valoramos más nuestra superficial autónoma de decisión.

En muchos casos, las personas suponemos en comparación a la utilización de un experto implica cierto costo en comparación a puede sobrepasar lo que percibimos era el provecho diferenciado del resultado de la alternativa. Para utilizar un refrán popular, pensamos que puede salir más caro el caldo que las albóndigas.

En el test The intrinsic value of choice: The propensity to under-delegate in the face of potential gains and losses, sobre Bobadilla-Suarez, Sunstein y Sharot, se analizó a través de un experimento supongamos era factible determinar en comparación a las personas preponderantemente se inclinan a amparar su resolución autónoma, aun cuando ello pudiera implicar un incremento en las pérdidas ahora una disminución de el probabilidad sobre ganancia.

El estudio probó, con las limitaciones que todos los estudios relativos a la naturaleza al comprar decisiones humanas tienen, que las personas tienden a valorar la capacidad independiente de resolución por acerca de los posibles resultados.

Típicamente, se considera que este fenómeno está asociado en una proporción trascendental, a cierto sesgo sobre sobreconfianza en comparación a nos lleva a estudiar que somos capaces de tomar medidas óptimas, aun cuando verdaderamente carezcamos de la información por otra parte conocimientos para hacerlo.

Sobreestimando nuestras decisiones

En demás casos, también se goza asociado oriente comportamiento a que la carencia sobre información oportuno impide a las personas entender el relevancia sobre tomar una decisión apropiada, que logra afectar dentro del corto, mediano y abundante plazo la condición negociante.

Si bien ambas circunstancias nadie dejan de tener validez, el test en cuestión encontró en comparación a el desarrollado componente en comparación a incide en esta sobre valoración de la dimensión autónoma de decisión se refiere con la valoración de la autonomía sobre la resolución por el solo hecho de la autarquía misma.

Existe, en levante sentido, una ganancia psicológica que genera una concepto de provecho que sobrepasa el beneficio objetivo por otra parte tangible en comparación a una mejor decisión obtendría generar.

Sin embargo el test no lapso detalla, un factor complementario puede referirse al ducho de que las personas en general presentan severas deficiencias cuando valoran, en términos de probabilidad, cuál existe el alcance real de un incremento sobre la probabilidad de un evento.

Una muestra es que muchas personas en comparación a no creen relevante obtener un palpable automotriz, al mismo tiempo pueden comprar loterías numéricas, cuando el probabilidad sobre tener sobre un año un soponcio en Estado de méxico es de menos de 1 sobre cada 100, mientras que la de ganar por ejemplo el Melate es sobre 1 en 32 millones.

La fin del test es en comparación a, tratándose de decisiones donde el auxilio de un especialista pudiera mejorar el deducción, pueden darse perdedores ciertos empecinados en tomar la decisión de manera autónoma.

Ayudar las decisiones financieras fundamentales en conocimiento especializado, puede resultar trascendental para el bienestar financiero futuro, si bien perdamos contado de nuestra autonomía para decidir.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y director general de Mexicana sobre Becas, Fondo de Parquedad Educativo. Síguelo en Twitter:

@martinezsolares